¿Qué es el “Diezmo”? – La función de Cristo ahora

¿Qué es el “diezmo”?

El diezmo en el nuevo testamento. ¿Qué quiso decir Dios con la palabra diezmo? Se trata de una antigua palabra inglesa que se utiliza comúnmente en Inglaterra, hace trescientos o cuatrocientos años. Hoy en día no se usa mucho, excepto en la Biblia. La vieja expresión “diezmo” se conserva en la traducción de Reina Valera.

La palabra ‘diezmo’ en realidad significa ‘décima‘. Una décima parte del todo. Es bien sabido que en la nación de Israel en tiempos del Antiguo Testamento, las personas tenían que pagar los diezmos, o pagar una décima parte de sus ganancias o salario. Pero cuestiones como: a quién, cómo, por qué y para qué cada israelita pagaba el diezmo, parecen confundir a muchos hoy en día. Y la enseñanza del Nuevo Testamento para los cristianos acerca del diezmo es entendida sólo por unos pocos.

La función de Cristo ahora

Muchos reconocen que el pueblo de Israel en el Antiguo Testamento, se vio obligado a pagar los diezmos. Esa es una décima parte del salario o los beneficios – que podría ser de granos, ganado o dinero. Pero la enseñanza del Nuevo Testamento sobre el diezmo es generalmente incomprendida. Sin embargo, esta enseñanza se menciona en muchos lugares en el Nuevo Testamento. Dado que es un asunto del sacerdocio – el Ministerio de Finanzas de Cristo.

Por lo que es aconsejable mirar primero en el libro del sacerdocio: Hebreos. Se oye hablar mucho en la predicación acerca de un Cristo crucificado y también acerca de un Cristo muerto. Pero no se oye casi nada acerca del mensaje que Él trajo de Dios, y aún menos sobre el papel del Cristo resucitado y vivo hoy. El libro de Hebreos revela el Cristo del siglo XX – el trabajo y el cometido de nuestro Cristo hoy – ¡el Sumo Sacerdote de Dios! Y este libro también contiene las instrucciones de Dios para la financiación del ministerio de Cristo.

El séptimo capítulo es el capítulo del diezmo. Hablando de la esperanza cristiana de la vida eterna (que es Jesús Cristo), comenzando en el versículo 19 del capítulo 6, se dice que esta esperanza (Cristo) entró “más allá del velo” – es 3 decir, el mismo trono de Dios en el cielo – “donde entró (Jesús) por nosotros como precursor, hecho sumo sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec” (versículo 20).

El Sacerdocio del Nuevo Testamento

Jesús Cristo es ahora el Sumo Sacerdote. Vamos a entender esto. Jesús de Nazaret vino como un mensajero enviado por Dios, trayendo un mensaje para el hombre. Su mensaje es Su Evangelio – el Evangelio de Jesús Cristo – la buena noticia sobre el Reino de Dios. Después de cumplir Su misión como mensajero, Jesús tomó sobre sí la misión de Salvador, pagando el castigo en nuestro lugar por nuestros pecados con Su muerte. ¡Pero necesitamos un Salvador viviente que nos dé el don de la vida eterna! Y por eso Dios resucitó a Jesús.

Y después de eso Jesús ascendió al cielo, al trono de Dios, donde está hoy, como nuestro Sumo Sacerdote eterno. Esa es su función ahora. Pronto, él debe asumir una nueva función, volviendo a la tierra con todo el poder y la gloria de Dios, como Rey de reyes – Su función permanente del sacerdocio como Señor de señores. En su papel como Sumo Sacerdote Jesús está sentado en autoridad como cabeza de la Iglesia de Dios, el verdadero Cuerpo de Cristo hoy. Él es el Sumo Sacerdote ahora y para siempre. Y como Sumo Sacerdote, tiene una posición superior – una posición por encima de cualquier posición sacerdotal – “según el orden de Melquisedec”, o, más claramente, con la función de Melquisedec.

Pero, ¿quién es Melquisedec? ¡Este es uno de los misterios más intrigantes de la Biblia! Basta decir aquí que Melquisedec era el Sumo Sacerdote de Dios en tiempos patriarcales. Y Cristo ocupa la misma posición ahora, manteniendo el mismo rango. Pero el sistema mosaico era puramente materialista, era un sistema carnal. El evangelio no fue predicado en Israel, y tampoco en otras naciones. Israel era una congregación de física, no una iglesia con personas engendradas por el Espíritu de Dios.

El sacerdocio consistía en rituales físicos y ordenanzas, sacrificios de sustitución de animales y holocaustos. Este trabajo físico requiere una gran cantidad de sacerdotes. En ese momento el sacerdocio ocupaba una posición más baja – era algo meramente humano – mucho mas baja que la posición del sacerdocio espiritual y divino de Melquisedec y Cristo. Los sacerdotes eran de la tribu de Leví. Y era llamado sacerdocio levítico.

Un sacerdocio que recibía el diezmo Sin embargo, a pesar de estar por debajo del sacerdocio de Cristo, el sacerdocio levítico debía ser financiado. El plan de financiación de Dios en los tiempos antiguos, a través del Sacerdocio de Melquisedec, fue el sistema de diezmos. Este sistema se ha mantenido a lo largo de los años en el sacerdocio levítico. Vayamos ahora al séptimo capítulo de Hebreos, donde el plan de financiación de Dios es explicado. Tenga en cuenta la comparación entre los dos sacerdocios que reciben los diezmos.

Primero leemos los primeros cinco versículos del capítulo 7 de Hebreos: 4 “Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, que salió a recibir a Abraham que volvía de la derrota de los reyes, y le bendijo, a quien asimismo dio Abraham los diezmos de todo; cuyo nombre significa primeramente Rey de justicia, y también Rey de Salem, esto es, Rey de paz; sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre. Considerad, pues, cuán grande era éste, a quien aun Abraham el patriarca dio diezmos del botín.

Ciertamente los que de entre los hijos de Leví reciben el sacerdocio, tienen mandamiento de tomar del pueblo los diezmos según la ley …”. Vamos a entender esto. Este importante pasaje de la Escritura comienza comparando los dos sacerdocios. Tenga en cuenta que en los tiempos patriarcales el diezmo era el sistema que Dios instituyó para la financiación de Su ministerio. Melquisedec era sacerdote.

El patriarca Abraham, como está escrito, conocía y guardaba los mandamientos de Dios, los estatutos y las leyes (Génesis 26:5). Así siendo, ¡también Abraham pagó los diezmos al Sumo Sacerdote! Entonces, en este pasaje, nos está siendo dicho que desde el tiempo de Moisés hasta el tiempo de Cristo, los sacerdotes de la época, los levitas recibían los diezmos del pueblo, según la ley. Esta era una ley, que fue dada desde el principio y continuó hasta el tiempo de Moisés. ¡La ley del diezmo no comenzó con Moisés! Es el sistema de Dios para la financiación de Su ministerio, que comenzó desde el principio – desde la más remota antigüedad, en los tiempos patriarcales. Era una ley. El diezmo no comenzó con Moisés, pero este sistema simplemente ha sido mantenido durante el tiempo de Moisés

EL DIEZMO ESTABA ANTES DE LA LEY MOSAICA ​

​Muchos de los que se apoyan en la tesis de que el diezmo era una orden solamente para el pueblo de Israel que vivía bajo la ley pero que hoy en dia no tiene nada que ver con nosotros, se equivocan : Abraham diezmo a Melquisedec cientos de años antes que Israel fuera fundada y  cientos de  años antes que la ley les fuera dada.

( Genesis 14: 18-21).  ‘’ 17 Cuando volvía de la derrota de Quedorlaomer y de los reyes que con él estaban, salió el rey de Sodoma a recibirlo al valle de Save, que es el Valle del Rey. 18 Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino; 19 y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra; 20 y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo’’. Jacob, nieto de abraham también da el diezmo cientos de años antes que estuviera la ley mosaica instaurada : ‘’ 22 Y esta piedra que he puesto por señal, será casa de Dios; y de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti.’’( Genesis 28: 22).

La pregunta  aquí es : quien le enseño lo referente al diezmo a abraham y a jacob si todavia no existia la ley mosaica de la que tanto hablan ahora los detractores del diezmo? Esto demuestra que el diezmo no nació con la ley mosaica, era una actitud de agradecimiento y de reconocimiento TOTAL hacia Dios,  que fue colocada por Dios en el corazón de estos primeros hombres por lo que El es. 400 años después , la ley mosaica llego a ratificar y a legislar sobre el diezmo.

Si miramos mas atrás podemos ver que cain y abel ya tenían por costumbre traer el fruto de  su trabajo a Dios.  El episodio de lo que paso y porque paso entre cain y abel sera materia de estudio en el siguiente numero de nuestra revista, aquí lo que vemos es la actitud de entregar una parte del fruto de su trabajo a Dios. La siguiente pregunta es: quien le enseño a cain y a Abel este principio si todaavia no estaba la ley mosaica? Esto es un principio UNIVERSAL, dado desde Adan y corroborado hasta Apocalipsis.

 JESUS Y EL DIEZMO

Son varios los pasajes en los cuales jesus se refirio al diezmo de manera clara, nunca aboliendolo ni declarandolo obsoleto, sino por el contrario , reprendiendo a los fariseos por su falta de honestidad al hacer cumplir al pueblo y ellos no hacerlo. 2.1 Jesus recomienda a sus discipulos que cumplieran la ley impuesta por los escribas y fariseos, y es de entero conocimiento que los fariseos eran estrictos en el cumplimiento de la ley y en especial la del  diezmo, sin embargo el señor jesus no dice nada al respecto de no cumplir el mandato del diezmo.

Mateo 23: 1-3 : ‘’Entonces habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo: En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos. Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen.’’ 2.2  En la parabola del fariseo y el publicano el señor muestra  que en los tiempos en que El vivia se diezmaba de todo lo que se ganaba: ( Lucas 18: 10-14) 10 Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano.

11 El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; 12 ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. 13 Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador.

14 Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido. 2.3.El señor jesus nunca atacó la enseñanza del diezmo, lo que ataco fue el cambio de prioridades que los fariseos le habían dado al diezmo sobre otros aspectos espirituales claves como lo son: la justicia, la misericordia, y la fe. Y afirma que tanto se debe dar el diezmo como tambien se deben practicar estas 3 cosas. Esto lo hace muy claro el señor en Mateo 23.23: ’’23 !!Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto es necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.’’